Garantizamos las mejores tarifas en todos nuestros hoteles.
Servicio de asesoramiento y reservas personalizado de lunes a viernes de 09:00am a 19:30 pm
Sistema de protección de datos y confidencialidad SSL
La aldea del Rocío, perteneciente al amplio municipio de Almonte, se alza junto a un irrepetible paisaje horizontal encharcado por el río Guadalquivir. Un núcleo de estructura muy original adaptado para recibir a los fieles procedentes de toda España. Se trata de un amplio espacio no asfaltado y arenoso donde se distribuyen las construcciones religiosas de las diferentes hermandades. Limpias y blancas construcciones levantadas para estar representados ante la imagen de la Blanca Paloma, quien da vida a este fervor religioso en esta aldea marismeña tan conocida, tan amada y tan cantada. Destaca por su volumen y verticalidad la ermita construida en el siglo XV y reconstruida tras el famoso terremoto de 1755 en estilo neobarroco, con lucida espadaña, original solución en la portada y tres amplias naves.
Su altar mayor, tras la famosa verja, está presidido, por la pequeña imagen de la Virgen con el niño. Es a finales de mayo o principios de junio, según el año, que se celebra la famosísima y folclórica romería que atrae a más de un millón de personas que se dirigen al santuario a caballo, en vistosas carretas tiradas por bueyes, y gentes con sus mejores galas y coloridos trajes típicos al soniquete de la flauta y el tambor, como ilustra la escultura junto al rústico paseo frente a la basílica, cerca de la marisma.
© Alhena Media


