
Carmona
Carmona disfruta de una situación privilegiada, dominando la extensa vega regada por el río Corbones. Esta ciudad destaca por su monumentalidad y por los testimonios dejados por las diferentes culturas que la han poblado a lo largo de su milenaria historia.
Carmona, en cuyos orígenes se encuentran las culturas tartésica y fenicia, guarda un valioso patrimonio monumental. Antiguamente estuvo rodeada por una muralla de la que aún se conservan las puertas de Córdoba y Sevilla. Alrededor de esta última y del alcázar de Abajo es donde se encuentran más monumentos dejados por las tres culturas que cohabitaron en esta localidad. La colonia cartaginesa de Carmona pasó a ser más tarde un relevante municipio romano por donde pasaba la Vía Augusta. De este periodo se conserva uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la España antigua, constituido por una necrópolis con mausoleos, cámaras sepulcrales y quemaderos y el Anfiteatro romano, todo ello datado en el siglo I a. C. Con la dominación árabe y tras la caída del califato cordobés, fue capital de un esplendoroso reino de taifas. El alcázar de Arriba, construido por los almohades, se ha transformado en Parador de Turismo, construido en torno a las dependencias del patio de armas almohade y desde donde se tiene una excelente vista de la vega del Guadalquivir.
A pesar de ser integrada a partir del siglo XIII en el nuevo reino cristiano, Carmona continuó conservando en sus calles un innegable aire islámico. Se conservan muy bellos ejemplos de arquitectura religiosa en la ciudad. Destaca especialmente la iglesia de Santa María, un edificio gótico levantado sobre una vieja mezquita de la que sólo se conserva el patio de los Naranjos. La iglesia de San Felipe, uno de los mejores ejemplos de arquitectura mudéjar, cuenta en su interior con un bello artesonado, un frontal de azulejos del siglo XVI y un retablo mayor del XVII. La iglesia de San Pedro, del siglo XV aunque reformada durante el barroco, posee una impresionante torre-campanario inspirada en la Giralda de Sevilla, llamada por muchos el Giraldillo. Otras iglesias que merecen una visita son la de San Bartolomé, del siglo XIV, y la de San Salvador, un bello ejemplo barroco construido entre los siglos XVII y XIX. Dos conventos destacan en Carmona: el de las Descalzas una interesante muestra del barroco sevillano construido en el siglo XVII y el de Santa Clara, de estilo mudéjar, en cuyo presbiterio se conservan unas pinturas de Valdés Leal.
Entre todas las muestras de la arquitectura civil de la localidad sobresale el hospital de la Caridad, del siglo XVI, con una bella sala capitular mudéjar. Por toda la ciudad pueden verse bonitas casas nobles y populares, de estilo mudéjar, renacentista y barroco. La plaza de San Fernando es un gran conjunto monumental en el que se levantan construcciones que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII, con palacios barrocos como los de los Aguilar y los Rueda, este último con un patio impresionante.
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