
Baeza, declarada Patrimonio de la Humanidad
Comenzamos la visita a Úbeda en la plaza de Vázquez de Molina, armónico espacio renacentista presidido por la capilla del Salvador, cuya fachada y sacristía merecen especial atención. También debemos visitar la vieja mezquita de Santa María de los Reales Alcázares. A nuestro alrededor se alzan varios palacios, como el parador nacional o palacio del Deán Ortega, el palacio de las Cadenas (actual Ayuntamiento) o el palacio del Marqués de Mancera.
Próxima se halla la plaza del Mercado, donde se alzan la efigie de San Juan de la Cruz que murió en el convento cercano y la iglesia de San Pablo. Corazón vital de la zona es la renovada plaza de Andalucía, con la torre del Reloj y la cercana iglesia de la Trinidad, principio y final de la famosa General de la Semana Santa. La torre del Reloj forma parte de la muralla árabe, de la que se conservan los adarves y puertas, como la de Sabiote, que comunicaba el popular barrio alfarero con la ciudad intramuros. Por todo este patrimonio, Úbeda está considerada como una de las principales ciudades del turismo interior en Andalucía. Camino de Baeza, nos detenemos en el llamado Escorial de Andalucía, el hospital de Santiago, con una buena muestra de patio andaluz.
Baeza, aunque de menor tamaño que Úbeda, no posee menos patrimonio monumental. Destaca por encima del conjunto la catedral, como un faro en medio de un mar de olivares, presidiendo la plaza de Santa María, con la fuente renacentista donde, al parecer, Lorca se autobautizó. Las casas consistoriales Altas y el recuperado seminario conciliar de San Felipe Neri engalanan la plaza; bajo ella se entrelazan calles monumentales, y así, la cuesta San Felipe Neri nos acerca al bello palacio de Jabalquinto, que nos recuerda a la salmantina casa de las Conchas; frente a él, la rara iglesia de Santa Cruz (rara por ser de los escasos ejemplos románicos de Andalucía). En la contigua y típica calle del Conde de Romanones se ubica la universidad donde Machado impartió clases, así como la iglesia de San Juan. Si se sigue por esta calle se llega hasta la plaza del Pópulo, con otra graciosa fuente renacentista, la de los Leones. En ella destaca la escultura de Himilce, natural de la cercana Cástulo y esposa de Aníbal. Dos arcos (el de Villalar y la puerta de Jaén) enmarcan dos edificios renacentistas: la casa del Pópulo y la antigua carnicería. Otros edificios destacados se alzan junto a la arteria vital de Baeza que es el paseo de la Constitución, como el bello Ayuntamiento o el convento de San Francisco, de controvertida restauración.
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