
Iglesia de San Antón
Aunque en 1876 la villa de Bilbao se vio sometida a su primer gran ensanche, el Nuevo Bilbao se ha configurado a finales del siglo XX, en parte como resultado de la reconversión industrial vivida. La ciudad y, especialmente, la margen izquierda del río Nervión ha sido replanificada, creándose sobre las antiguas estructuras fabriles, muelles, astilleros, y altos hornos, los proyectos más característicos de la nueva metrópoli. El Nuevo Bilbao se diferencia del casco antiguo por ser mucho más amplio, con calles rectilíneas y abiertas, plazas, avenidas, paseos y, especialmente, una excelente arquitectura finisecular concebida por los mejores arquitectos del momento.
La ría del Nervión convirtió el pequeño puerto situado junto a la iglesia de San Antón en una de las urbes más importantes de toda la cornisa cantábrica. Sobre la ría se alza uno de los símbolos del Bilbao moderno: los puentes. Además del de Deusto, cabe destacar el Euskalduna, construido en 1997, así como la pasarela peatonal de Uribitarte (llamada Zubizuri), obra de Santiago Calatrava. El sector de Abandoibarra es el reflejo de la ciudad industrial convertida en ciudad cultural y de servicios. En este espacio urbano se levantan dos de los edificios más emblemáticos: el palacio de Congresos Euskalduna y el museo Guggenheim. Este último, concebido en 1991 por el arquitecto Frank Gehry, es la joya de la corona en la nueva arquitectura bilbaína. A su estructura metálica interna, cubierta de piedra y cristal, Gehry añadió una cubierta de titanio que, con sus formas curvas y retorcidas, proyecta y refleja la luz a cualquier hora del día creando magníficos efectos cromáticos que se reflejan sobre el Nervión. Da la bienvenida al conjunto el monumental Puppy, un perro floral creado por el artista Jeff Koons.
Por su parte, el palacio de Congresos Euskalduna, obra de los arquitectos Federico Soriano y Dolores Palacios, se edificó entre 1997 y 1998 sobre las ruinas del gran astillero del mismo nombre. Construido con tecnología naval y con más de 50.000 metros cuadrados de superficie, evoca los grandes buques varados en las rampas del antiguo astillero. Además de la ampliación de la Universidad de Deusto, una de las grandes empresas llevadas a cabo en el Nuevo Bilbao ha sido el metro, diseñado por Norman Foster e inaugurado a finales de 1995. Originalidad, sencillez y eficacia, he aquí las claves del metro de Bilbao, donde arquitectura e ingeniería se unen magistralmente.
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