
Monasterio de Santa Maria de Poblet
A pesar de que el recorrido se puede realizar a pie o en bicicleta de montaña, recomendamos desplazarnos de un templo a otro en coche para poder invertir sólo la mañana del domingo. En cualquier caso, déjese seducir por los encantos culturales y gastronómicos que ofrece cada una de las tres localidades en las que se encuentran los monasterios citados. El de Santa Maria de Poblet, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el mayor de los tres. Situado al pie de las montañas de Prades, destaca por la sobriedad y austeridad propias de la regla de San Benito, que los monjes cistercienses seguían a rajatabla. Esta Regla rechazaba todo lo superfluo y esto se refleja a la perfección en este lugar. Se pueden visitar sus espectaculares estancias: el palacio del Abad, la sala Capitular, el claustro, el palacio Real o los jardines, sin olvidar la iglesia, que alberga las tumbas reales de la Corona de Aragón.
El monasterio de Santes Creus es el que reproduce con mayor fidelidad el plan bernardino de construcción, mientras que el de Vallbona cuenta con una de las mejores colecciones de escudos de la nobleza catalana esculpidos en las tumbas de la sala capitular.
© Alhena Media
Qué no perderse
El magnífico entorno en el que se encuentra Mas Can Ros permite practicar infinidad de actividades a lo largo del año, tanto deportivas como culturales. Los más atrevidos pueden disfrutar de los deportes de aventura, los acuáticos o la caza, ésta última actividad dependiendo de la época del año. Otras opciones más relajadas son el senderismo o el golf; cerca del hotel hay tres campos de golf, cada uno de ellos con 18 hoyos.A nivel cultural cabe destacar las diferentes rutas que pueden realizarse por la zona: la Ruta del Císter, visitando algunos de los más bellos monasterios catalanes; la ruta de las bodegas modernistas o cellers, extraordinarios edificios llamados las catedrales del vino como por ejemplo el de Pinell Brai o la ruta de los castillos del Gaià.
Compras
Muchos de los productos típicos de la zona están estrechamente relacionados con la vida religiosa de los monasterios de la zona. Son un ejemplo, además de la miel, el famoso Vi Pimentat o las Neules de lAbat. Asimismo, estas tierras de Tarragona producen vinos y cavas de extraordinaria calidad, algunos de realización absolutamente artesanal, incluidos dentro de la DO Penedés.
Restaurantes
La Sort. C. de la Sort. (Pont dArmentera) este restaurante es un lugar ideal donde poder celebrar las típicas calçotades, unos ágapes donde la diversión se mezcla con la gastronomía más típica.
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