
Sepulcro del doncel Martin Vazquez de Arce
Sigüenza es un museo vivo donde se conjugan arte e historia. Desde la catedral al castillo, en toda la población se respira un aire eminentemente medieval.
Los orígenes de la ciudad son celtíberos. Ya en aquella época la población ocupaba la posición más alta de la ladera del monte Villavieja sobre la margen derecha del río Henares, y de ahí el significado de su nombre: ?la que domina el valle?. Más tarde, el desarrollo de la ciudad estuvo ligado al poder de la Iglesia. Por ello la catedral, de tonos rosáceos, resulta ser el monumento más señero.
Su construcción se inició en 1123, poco después de ser conquistada la plaza a los árabes; dentro de la misma se puede apreciar la obra de arte que identifica a Sigüenza en mayor medida: el sepulcro del doncel Martín Vázquez de Arce, de un gran realismo. Frente a la catedral se levanta el museo Diocesano, donde se expone una amplia muestra de arte religioso. Próxima a ella encontramos la plaza Mayor, rodeada de edificios del siglo XV y principios del XVI, en la que destaca el Ayuntamiento, con fachada de dos cuerpos con arcadas.
Desde dicha plaza se asciende por una empinada cuesta hacia la calle Mayor, que termina en el castillo, hoy Parador de Turismo. En medio de esta calle se ubica la iglesia románica de Santiago. Completa el conjunto La Alameda, un agradable espacio verde cercano al río Henares. © Alhena Media
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