En el barrio de San Blas, uno de los rincones con más carácter de Cusco, Quinta San Blas ocupa una antigua quinta de arquitectura republicana cuidadosamente restaurada. Sus 20 habitaciones conservan el encanto de este edificio histórico, ofreciendo una estancia tranquila a pocos minutos de la Plaza de Armas.
La arquitectura y el legado de la antigua quinta dan forma a un hotel boutique con personalidad propia, donde los espacios invitan a descubrir otra faceta de la Ciudad Imperial. Su ubicación, en pleno distrito artesanal de San Blas, permite acercarse a talleres, calles empedradas y pequeñas plazas mientras se disfruta del ambiente local.
Quinta San Blas ofrece así una forma especial de descubrir Cusco, entre patrimonio, tradición y la vida cotidiana de uno de sus barrios más emblemáticos.