Bardo Hotel propone una forma diferente de alojarse en Tulum, inspirada en la idea del viaje, la transformación y la conexión entre la vida y la muerte. Rodeado por la vegetación de la selva, el hotel se organiza alrededor de villas privadas donde el diseño, el arte y la iluminación crean espacios concebidos para la contemplación y el descanso.
Cada una de sus 29 villas funcionan como un espacio independiente, con interiores cuidadosamente diseñados, ropa de cama de calidad y detalles pensados para disfrutar del entorno con privacidad.
La identidad del hotel encuentra su inspiración en la tradición mexicana del Día de Muertos y en su manera de entender la relación entre quienes están aquí y quienes ya no están, un concepto que está presente en la arquitectura, el arte y la ambientación de Bardo.