Pueblos mediterráneos, calas de aguas cristalinas y paisajes inolvidables de la Costa Blanca, con la estancia en un hotel boutique de Domus Selecta que invita a explorarlos.
Costa Blanca: una guía para descubrir el Mediterráneo
By: Domus Selecta
La Costa Blanca es uno de esos rincones de España donde el Mediterráneo se vive de cerca. Entre pueblos blancos, cascos históricos, pequeñas calas de aguas cristalinas y paisajes abiertos al mar, la costa alicantina invita a descubrirla sin prisa y a encontrar en cada parada una perspectiva diferente.
En esta guía reunimos algunos de nuestros lugares favoritos para conocer la Costa Blanca, con uno de los hoteles con más encanto de Domus Selecta como punto de partida para descubrirla a fondo y disfrutar de su esencia mediterránea.
Hotel Ábaco Altea
El punto de partida para descubrir la Costa Blanca
En pleno casco antiguo de Altea, Hotel Ábaco Altea ocupa una panadería del siglo XVIII y un emblemático bar que durante años fue punto de encuentro del barrio. Hoy, ambos espacios dan forma a un hotel boutique con personalidad propia, donde la arquitectura tradicional y el confort actual conviven en un entorno acogedor.
Las habitaciones se reparten entre estos edificios históricos y otras casas cercanas, integradas en las calles del casco antiguo. Cada espacio conserva el carácter de la arquitectura tradicional y suma detalles contemporáneos, mientras que la terraza, con vistas sobre los tejados de Altea, invita a hacer una pausa con un café o una copa. El hotel cuenta también con un pequeño espacio para desayunos y propuestas de bienestar, con masajes y tratamientos relajantes.
Después de un día recorriendo pueblos, calas y paisajes de la Costa Blanca, Ábaco Altea es un lugar al que regresar para bajar el ritmo y disfrutar de la tranquilidad del casco antiguo.
Altea
Uno de los pueblos más reconocibles de la Costa Blanca, Altea conserva el carácter de un pueblo mediterráneo tradicional, con una identidad marcada por su pasado marinero y una fuerte tradición artística.
Qué ver y hacer en Altea:
- El casco antiguo de Altea: Calles empedradas y casas blancas con miradores al mediterráneo.
- Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo: Las características cúpulas azules ubicadas en lo alto del casco antiguo.
- Calle Mayor: Una de las calles más emblemáticas del casco histórico entre comercios y galerías.
- Cap Negret: Paisaje de costa y piedra, una alternativa más tranquila al centro de Altea.
- El paseo marítimo y el frente litoral: Paseo junto al Mediterráneo con restaurantes y terrazas.
- Playas y calas cercanas: Cala del Soio y Cala Mascarat.
Isla de Tabarca
La única isla habitada de la Comunidad Valenciana es una pequeña escapada frente a la costa de Alicante, conocida por su ambiente tranquilo, sus aguas transparentes y su entorno protegido. Su pequeño casco histórico, las zonas de baño y la gastronomía local permiten descubrirla a un ritmo pausado.
Qué ver y hacer en Tabarca:
- El pueblo y sus murallas: Recorrer el pequeño núcleo histórico y las antiguas murallas que rodean parte de la isla.
- La iglesia de San Pedro y San Pablo: Uno de los principales edificios históricos de Tabarca.
- La reserva marina: Un entorno especialmente interesante para nadar y practicar snorkel.
- La costa y sus calas: Descubrir los distintos puntos de baño y las zonas rocosas de la isla.
- El caldero de Tabarca: Probar uno de los platos más tradicionales de la gastronomía local.
- Llegar en barco: La isla se visita como excursión de un día desde diferentes puntos de la costa alicantina.
Villajoyosa
A pocos kilómetros de Alicante, Villajoyosa destaca por sus casas de colores frente al mar y por una larga tradición vinculada a la pesca y al chocolate. Su centro histórico y su paseo marítimo concentran buena parte de su atractivo, mientras que sus playas completan el paisaje.
Qué ver y hacer en Villajoyosa:
- Las casas de colores: Las fachadas frente al mar son una de las imágenes más características de Villajoyosa y dan personalidad a su paseo marítimo.
- El casco antiguo: Calles estrechas, casas tradicionales y restos de las antiguas murallas que permiten descubrir el pasado de la localidad.
- El paseo marítimo: Un recorrido junto al mar para contemplar las fachadas de colores y disfrutar de las terrazas.
- El chocolate de Villajoyosa: Se pueden visitar espacios dedicados a su elaboración y conocer la historia de algunas de sus marcas más conocidas.
- Las playas: La Playa Centro, junto al casco urbano, y otras playas y calas de los alrededores permiten combinar la visita al pueblo con un rato junto al Mediterráneo.
Calpe
Calpe es uno de los destinos más reconocibles de la Costa Blanca gracias al Peñón de Ifach, una imponente formación rocosa que se adentra en el Mediterráneo y domina el paisaje. A sus pies, la localidad combina un casco antiguo con historia, un animado paseo marítimo y playas de arena desde las que contemplar uno de los grandes iconos del litoral alicantino.
Qué ver y hacer en Calpe:
- El Peñón de Ifach: El gran símbolo de Calpe. Su ruta de ascenso permite descubrir la riqueza natural y disfrutar de vistas panorámicas sobre la costa.
- El casco antiguo: Calles estrechas, fachadas de colores, murales y rincones con historia.
- La Plaza de la Villa y la iglesia antigua: Dos de los puntos más representativos del casco histórico, donde descubrir parte del patrimonio local.
- Las Salinas de Calpe: Una laguna situada junto al núcleo urbano que destaca por la presencia de aves, entre ellas los flamencos.
- El paseo marítimo y el puerto pesquero: Un recorrido junto al mar con restaurantes, terrazas y vistas al Peñón de Ifach.
- Las playas y calas: La playa de la Fossa ofrece vistas privilegiadas al Peñón. La Cala del Racó, permite disfrutar de un entorno más rocoso y aguas transparentes.
Fecha: Octubre 28, 2026